Después de todo


Ahora resulta que después de tantos minutos de silencio que guardamos mientras repetíamos “siempre listos” o “seremos como el che”, los familiares de los Rosenbergs están convencidos de que ellos SÍ eran espías rusos.

Advertisements

4 Comments

  1. hace ya unos años, uno de los ayudantes de beria sacó su libro contando sus andanzas y misiones dentro de la kgb.
    hay un capítulo para los rosemberg.
    era unos “entusiastas”, decía el oficial de cuyo nombre no me acuerdo.
    a los rusos los dejaron fuera del juego nuclear al acabarse la segunda guerra mundial, y estados unidos e inglaterra habían monopolizado a los científicos alemanes que habían pescado en la contienda.
    a stalin no le gustaba nada aquello.
    a la intelectualidad de izquierda, tampoco.
    a muchos científicos, menos.
    la urss era quien había pagado el precio más alto en vida y recursos y no merecía quedarse fuera, que le embarajaran la bola.
    stalin citó a sus científicos nucleares y los puso a trabajar en secreto, con fecha de entrega para resolver los problemas físicos de la bomba atómica.
    no les quedó más remedio que acudir al espionaje y tratar de enterarse de lo que iban haciendo los americanos, que les llevaban ventaja en cuanto a tiempo y materiales de laboratorio, y para eso contaron con el chantaje a técnicos y científicos europeos dentro del programa atómico norteamericano, personas que tenían todavía familiares en la urss o en la alemania liberada.
    y también contaron con el entusiasmo de muchos científicos de puntería que estaban desencantados con la decisión norteamericana de no compartir el armamento nuclear tal y como quería marconi, dejando fuera a los rusos.
    los rusos armaron su bomba mirando el examen del de al lado, y con eso stalin logró que los norteamericanos y los ingleses lo tomaran más en cuenta, con aquellas pruebas nucleares.
    los rosemberg eran de estos intelectuales simpatizantes con la urss, y decepcionados con el gobierno de estados unidos.
    el f b i no había logrado atrapar a un peje gordo de esa red que armó y monitoreó este oficial de la kgb, que respondía directamente a beria.
    según el libro, cuando el hermano de ethel no puede asistir a una cita como enlace de alguien de el alamo, ellos se prestaron con embullo.
    allí los trabaron e intentaron hacer de ellos los super espías, para quedar bien y ofrecer unos resultados que nunca llegaban.
    este oficial cuenta en su libro que los rusos se reían de todo el andamiaje mediático montado alrededor de los rosemberg, que seguro le resolvió problemas de relaciones públicas al gobierno de estados unidos, pero no le hizo nada a la red de espías de los rusos.
    culpables, sí.
    pero no culpaaaables…

  2. Gracias Garrincha por tu ilustrado comentario. Es un tema que me interesa, por eso te agradecería que si puedes pasarme el titulo del libro, lo hicieras.
    En cuanto al dilema “culpables” o “culpaaaables”, bueno qué decirte, en espionaje es así, dices o no dices. Tan pronto abres la boce, te pueden entrar las moscas.

  3. bueno, deja ver si me acuerdo del título y te lo busco.
    son las memorias del bolo cuyo nombre tampoco recuerdo.
    si tengo el dato te lo mando.

  4. Yo nunca tuve dudas a pesar del aparataje que montaron para hacerlos martires. En los 90 se publicaron varios libros de rusia donde se aludia el caso y en todos se dilucidan matices sobre sus relaciones con la inteligencia Rusa pero se da por sentado que hubo una relacion.


Comments RSS TrackBack Identifier URI

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s